Con miras a lograr el ambicioso objetivo de revertir el panorama actual de cómo se preparan los futuros abogados de nuestros país, este estudio pretende poner el tema sobre la mesa y en definitiva hacer un llamado real a las Escuela de Derecho y abogados que practican la docencia enfrascados en un centenario modelo que ha demostrado a lo largo de los años, no garantizar un aprendizaje significativo de los alumnos, sino un adquisición muchas veces meramente momentánea de los conocimientos, convirtiéndose éstos en abogados que enfrentan el mundo laboral sin contar con las competencias suficientes y teniendo que aprender la carrera por segunda vez.
Un currículum sobre cargado de contenidos, abogados-docentes con escasa o nula preparación en las artes pedagógicas y pobres instrumentos de evaluación de principio a fin de la carrera son los elementos que configuran el panorama en comento.
Este estudio ha de centrarse en los dos últimos de estos elementos: el factor docente, más específicamente en las metodologías de enseñanza; y el sistema de evaluación principalmente memorística cuyo gran estandarte es el examen oral.
En este escenario es donde se enmarca el presente estudio, realizado por abogados, también educados en las aulas tradicionales, aplicado sobre un universo de alumnos de primer año de la carrera de Derecho, específicamente en la cátedra de Teoría Política y Constitucional de la Universidad del Mar, La Serena, Chile, implementado durante todo el segundo semestre del año 2011.
Así, la cátedra tradicional "de libro abierto sobre la mesa" se convierte en una exposición con un programa multimedia no lineal, con asignación de varias de las horas asignadas a la clase normal a talleres de aprendizaje activo coadyuvados con un espacio virtual de trabajo, un Blog exclusivo del curso que funciona como una prolongación de la sala de clases y un portafolio de trabajo donde el alumno ha recopilado todo lo que por sí mismo ha aprendido, todo en un marco de un proceso de evaluación ilustrado con instrumentos de diversa naturaleza.
No se ha alterado el currículum del curso ni el examen oral final de evaluación, toda vez que la pretensión de los investigadores fue verificar si los alumnos pueden aprender lo mismo y rendir el mismo examen al que en otras materias o casas de estudio se enfrentarían, no alterando el panorama real al que se enfrentarán a lo largo de la carrera, pero aprendiendo de una forma diferente y más eficaz.