Introducción
Introducción
Hoy en día, el calentamiento global y los efectos de los cambios climáticos han causado tanto impacto que varios países alrededor del mundo como China, México y los países de la Unión Europea, están tomando acciones con el propósito de mitigarlos. Durante varias décadas, el desarrollo de las poblaciones ha dependido sustancialmente del uso de combustibles fósiles para la obtención de energía, lo que ha provocado un gran impacto negativo a la salud y al medio ambiente con respecto a las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera (Ben Jebli & Ben Youssef, 2017). La demanda de energía incrementa excesivamente a causa del aumento de la población y el desarrollo industrial, por ese motivo se promueven políticas económicas, ambientales y sociales orientadas a la búsqueda de nuevas formas para suplir las necesidades energéticas de la población (Kannan & Vakeesan, 2016). Es por esto que ya existen varios planes liderados por algunos países, como los miembros de la Unión Europea, los cuales tienen el propósito de suplir con fuentes de energía renovable más del 20% de la demanda de energía eléctrica (Gasparatos, Doll, Esteban, & Ahmed, 2017).
Las energías renovables son vitales para asegurar la energía en el futuro, la estabilidad y la prosperidad. Adicionalmente, otro de los resultados del uso de energías renovables, es que puede reducir las emisiones de calentamiento global. Algunas de las energías renovables que menor impacto provocan en el medio ambiente son: la eólica, la hidroeléctrica, la bioenergética (Kannan & Vakeesan, 2016) y la energía solar, en la que se hará énfasis, ya que se desarrollará un dispositivo de alimentación solar para la vivienda y espacios sostenibles.